+ La presidenta de México visitó el corazón de la Meseta.
CHERANATZICURÍN (Paracho), Michoacán, 5 de abril de 2025.– Y regresó a la comunidad donde vivió varios años cuando estudiante, al corazón de la Meseta Purhépecha, Cheranatzicurín, en el municipio de Paracho; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lugar donde se siente identificada.
Tan es así, que dijo a los cuatro vientos, soy lo que soy, gracias al pueblo purhépecha, ante la algarabía de los cientos o tal vez miles de asistentes.
Cheranatzicurín, ubicado entre Paracho, Cherán y la Cañada de los Once Pueblos, es otro, se nota el cambio y puedo asegurar que está destinado a ser la capital o el epicentro de la nación purhépecha en el presente sexenio.
Por lo pronto, la carretera, es otra, totalmente rehabilitada desde Aranza hasta el kilómetro 18, lejos quedó aquel camino lleno de baches; aquellos tiempos cuando el alcalde de Paracho Niko Zalapa Vargas, luchaba para que lo bachearan, previo a la Feria Internacional de la Guitarra.
El evento que encabezó la presidenta Sheinbaum, fue el programa del Plan de Justicia para el Pueblo Purhépecha. La cancha de basquetbol de la comunidad enlonada y cientos de sillas en torno a la mesa principal, donde funcionarios de los cuatro órdenes de gobierno, tenían lugar exclusivo.
Pocas las personas las afortunadas de los pueblos originarios en esa zona, la mayoría, en la intemperie bajo los intensos rayos del sol, durante más de dos horas; las calles abarrotadas. Al pie del campanario, una pantalla y un pequeño enlonado.
Funcionarios de todo tipo y políticos que se hicieron presente, quienes saludaban y se tomaban fotos con todo mundo.
La ceremonia purhépecha y la vestimenta tradicional a la presidenta Sheinbaum; estaba como en casa, muchos conocidos. Recordó que cuando estudiante y aquí vivía, iba a la leña o al molino al amanecer y la perseguían los perros.
En las azoteas de las casas vecinas , los habitantes presenciaban a la distancia el evento, mientras que en las calles del centro, vendían sombreros para cubrirse del intenso sol, quesadillas con tortillas hechas a mano, nieves, papas, cacahuates, ropa típica tradicional bordada a punto de cruz y tostadas de ceviche. Había de todo.
En fin, todo con normalidad en donde los visitantes, muchos tuvieron que recorrer esas calles empinadas, ante la falta de estacionamiento, pero lo importante, Claudia Sheinbaum regresó a donde dice pertenecer, a Cheranatzicurín.










